La justicia gratuita es un derecho fundamental que garantiza que toda persona, con independencia de su situación económica, pueda acceder a la defensa jurídica que necesita.
En uno de nuestros últimos vídeos de TikTok, Ignacio Estradé explica qué hacer si necesitas un abogado y no puedes pagar sus honorarios, y desmonta algunos mitos en torno a la calidad de la asistencia letrada gratuita.
El primer paso: acudir al Colegio de Abogacía
Cuando una persona carece de medios económicos para sufragar los costes de un procedimiento judicial, debe acudir al Colegio de Abogacía correspondiente a su zona.
Allí puede solicitar el derecho a la justicia gratuita, que le permitirá ser representada y defendida por abogados y procuradores del turno de oficio.
Estos profesionales realizan una labor extraordinaria, actuando con gran calidad técnica, vocación y compromiso social.
Otras vías de asistencia jurídica gratuita
Además del turno de oficio, existen otras alternativas para quienes necesitan asesoramiento legal sin recursos:
- Asociaciones de abogados, que desarrollan programas de asistencia a colectivos vulnerables.
- Despachos particulares, como Estradé Law Firm, que ofrecen actuaciones pro bono dentro de sus programas de justicia social.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: que nadie quede fuera del sistema judicial por falta de recursos económicos.
Rompiendo mitos: el turno de oficio es sinónimo de calidad
Uno de los errores más comunes es pensar que la defensa gratuita implica una menor calidad profesional.
Nada más lejos de la realidad.
Los abogados y abogadas del turno de oficio son profesionales altamente cualificados, con formación continua y una gran experiencia en procedimientos judiciales.
Ser asistido por un abogado de oficio no significa recibir una defensa inferior, sino ejercer un derecho reconocido por la ley que protege la igualdad de acceso a la justicia.
La justicia como derecho, no como privilegio
En Estradé Law Firm defendemos una visión del derecho comprometida, accesible y social.
Por eso creemos que la justicia debe estar al alcance de todos, no solo de quienes pueden pagarla.
Si te encuentras en una situación económica complicada, recuerda que siempre existen mecanismos para que seas representado con dignidad y profesionalidad.
La justicia gratuita no es una excepción: es un derecho.

